qué significa conocer…

Queridos y queridas amigas, porque siento que estáis súper pendiente de mi, y lo que es mejor y más importante de la vida de nuestro o nuestra hija. Quizás quede poco, hubiera puesto la mano en el fuego por abril, todavía queda mañana  y pasado y hasta el viernes a las dos y media no me gustaría dudar así que no me lío ahí que si no mi cabeza no puede parar y mis dedos menos. Ojala nos queden 24 48 horas para conocer a nuestro hijo, y de esto quería hablaros.

Qué quiere decir CONOCER. Ojalá conocer fuera cogerle entre mis brazos y que estuviera con nosotros para siempre, pero no. Este embarazo no es así y ya lo sabía antes de decidir como quería que creciera nuestra familia. Eso todavía tiene que esperar, nosotros le conoceremos por una preciosa foto que ocupará cada rincón de nuestra casa y que será la imagen, la única imagen en muchos meses, demasiados meses donde el corazón aunque estoy segura que hará atisbo de romperse en mil pedazos, empezará a amar de otra forma diferente. Cuando esto suceda os lo contaré porque no quiero hablar de teorías sino de experiencias, con María esperamos solo unos meses y recuerdo cada día de esos 90 días hasta verla y tocarla. Nuestro tesoro vietnamita tendrá que esperar por lo que nos informa la Ecai bastante más tiempo, no quiero ni nombrar cuánto porque rezaré con todas mis fuerzas para que no se cumplan las previsiones pero os adelanto que mucho.

Cuando nos llamen firmaremos una pre asignación y en Vietnam el proceso oficial empieza en ese momento. Ya os contaré cuando me informen a mi pero os adelanto que empieza una etapa de papeles, traducciones, legalizaciones, embajadas, papeles en Madrid, colapso total supongo que en el ministerio, otra vez traducciones y la gran parte de este tiempo en España. Se trata de ponerse manos a la obra para completar el expediente que será presentado en Vietnam y una vez allí un registro y nuevos trámites de la Autoridades Vietnamitas para ver que todo está correcto y bien, cuando esto suceda ya tendremos la Asignación oficial y ya una fecha para viajar. Mientras aunque desde hace mucho yo lo llamo hijo solo será un menor que hay que proteger su identidad, su imagen, sus datos y su historia como un tesoro hasta que oficialmente y ya casi al final del camino sea ADMINISTRATIVAMENTE  nuestro o nuestra hija. y ese día os lo presentaremos en nuestros brazos, os lo prometo.

Dulces sueños querida familia que empujáis cada día con nosotros. Estaréis invitados a la fiesta, a la gran fiesta que haremos en cuanto empiece a sonar el móvil con un numerito laaaaargo, nuestro hijo ha debido de nacer ya así lo siento yo, y aunque hoy llueve en Valencia en Vietnam he visto que hace calor y hay humedad así que el frío que yo siento hoy tú pequeñito mio no lo sentirás. Seguro que estarás arropadito y acompañado, miro a las poquitas estrellas que hoy vislumbra el cielo y que también te llenarán de esa bonita luz a ti, y a mi, y a papá y a tu hermana que te desea con todo el corazón… todos bajo el mismo cielo, separados pero juntos.

te esperaba en navidad

Yo no sé si es porque tengo muy metido en el subconsciente las imágenes bonitas que florecen en Navidad, los encuentros, los abrazos, los brindis, las celebraciones o porque a pesar de tener puesto el freno de mano en el tiempo y en el corazón es imposible vivir sin esperar que algún día ocurra el milagro de verdad, pero el caso es que deseaba que llegaras en Navidad. Sin poder decirlo, o mejor dicho, sin querer decirlo a excepción de a mi espejo del alma y compañero de la vida (mi marido) con el que comparto estos pequeños secretos, lo cierto es que te esperábamos por Navidad.

Mira que mamá estaba entrenada, mira que llevo muchos años calentando y frenando muchas palabras, sentimientos y sueños, pero es imposible. Aun en mi intimidad te deseaba tanto que al ver que no llegas rompo a llorar como si alguien me hubiera dado la mala noticia de que no, de que aun no estás. Y entre lágrimas necesito escribir porque creo que es la única forma de acercarme a ti, cada palabra es como si te acariciara y hoy necesito abrazarte el alma entera.

¿Sabes la sensación incluso agradable de tener arena muy fina entre los dedos y se va deslizando suavemente de una forma sencilla y delicada hasta llevársela el viento? Esto es lo que siento hoy, un suave deseo se desvanece hasta que me agache y coja de nuevo un puñado de esperanza, y así hasta el infinito y más allá. Deseos incontrolables, lágrimas que solen solas, sueños que se alargan hasta no querer despertar…

Pasaremos las navidades sin ti a nuestro lado pero pienso brindar por tí. Yo ya sé lo que es amar con mayúsculas, ahora sé lo que es llorar también con ellas. Tendrás tu regalo, tus zapatitos listos, tu sitio en casa, tu lugar para cuando quieras venir. Aun me acuerdo cuando no estabais ninguno de los dos, miraba al cielo veía las estrellas y mi única esperanza es que allí tan lejos de mi pudierais verlas como yo. Cuando brindábamos dentro de mi apretaba los labios y el corazón y os deseaba fuertemente, nos mirábamos papá y mamá (aquellas miradas de complicidad que hablaban solas y decían: el año que viene seguro) y así año tras año hasta que dejamos de soñar y llegó tu hermana. Y volvió la magia, la esperanza, las risas y ahora tú, pequeño tesoro vietnamita. Los mayores también lloramos, mamá también se pone triste a veces pero es porque de una forma mágica y tan difícil de explicar te queremos mucho ya. Ojalá estés calentito, en la barriga de tu mamá vietnamita, tranquilo y esperando a nacer.

Nosotros te esperaremos, siempre.

mamá.

dónde está mi hermanita

Esta semana estoy teniendo un regalo extra, cada mañana tenemos un whatsap de una familia que ha viajado a Vietnam a por su pequeña hija. No nos conocemos de nada pero entre nosotros solemos ser muy generosos sabemos que cualquier noticia buena puede ser un empujón para que otras familias se encuentren. El lunes nada más ver los mensajes he abierto los ojos de par en par, eran fotos de Vietnam, vídeos de sus calles sus ruidos, fotos de sus caras llenas de felicidad y nervios antes de conocer a su hija y en un momento me he trasladado hasta allí hasta el punto que podía oir los coches las motos y el caos en pleno centro de Hanoi. Yo no sé como lo hago pero mi vida se divide en dos, una está aquí y la otra está allí, no le pongo cara ni sexo ni edad, pero sí puedo dibujar el entorno en mi imaginación.

De camino al trabajo le he escrito un mail a la Ecai preguntándole por las asignaciones de este mes, parece ser que no ha sido tan bueno como el anterior (solo me han dicho esto como siempre cero concreción) suficiente para bajar un poco de la nube en la que llevo un par de meses. Aun así no quiero perder el ánimo, quién sabe, a lo mejor está mas cerca de lo que creo.

Esta semana han nacido varios hermanitos de la clase de mi hija, al salir me ha preguntado: ¿Dónde está mi hermanita? Me he quedado alucinada entonces le he preguntado a la seño si estaban hablando de hermanos esta semana en clase y me ha dicho que sí, que en este momento muchos niños están en ese momento. Entonces he pensado ay hija, nuestras historias normalmente no se cuentan, no son las habituales pero existen y debemos darles su lugar. Tu hermanita está en Vietnam cariño, cuando nazca nos llamarán y cogeremos un avión para ir a buscarla, y ella se ha ido feliz y contenta, convencida y conforme y sus señoritas también.

Recibimos muchísimo cariño y a veces mensajes que me emocionan recordándonos que nos acompañan en este camino hacia nuestro hijo, pero a veces reconozco sentirme poco comprendida o mejor poco visible, estamos esperando a nuestro segundo hijo cada día lo tengo presente en mis pensamientos y nuestras historias se oyen poco, la adopción es la gran desconocida, nuestros vínculos aunque no se estrechen por medio de un cordón umbilical existen y en ocasiones se ven poco o nada. echo de menos aparecer en los libros cuando se habla de maternidad, echo de menos como decíamos hace unos días por Instagram documentales en los que se hable de construir familias por medio de la adopción, echo de menos que crezcamos en unos aspectos mucho y en otros sigamos hablando de la adopción en términos de solidaridad, compasión, trauma y muchas palabras más que me entristecen y que muchas veces son el motivo principal del silencio. Hacer la prueba poner #adopción en Instagram y veréis qué aparece. Ojalá cuando nuestros hijos busquen esta palabra en el buscador aparezcan familias felices, diferentes, lazos, vínculos y encuentros

Feliz noche amigos, gracias por acompañarnos.

mariposas

Mira que me había prometido no volverlo a hacer, no cometer los mismos errores… pero no, es imposible ir en contra de algo tan fuerte como los tirones de tu hijo ¿Y como tiran estos hijos que “ni vemos ni sentimos”?

Esta semana pasada ha sido muy buena “adoptivamente hablando” gente que quiero ha tenido muy buenas noticias, idoneidades que llegan a casa, teléfonos que suenan, llamadas inesperadas y listas que se han movido descolocándome y haciéndome sentir los primeros cosquilleos en el estómago. Habíamos pasado unos meses sin casi ninguna asignación en Comunidad Valenciana (ya estaba pensando que tenía el don de gafar países) y me borré de la mente la fecha aproximada que la Ecai te dice hasta la preasignación (un año más o menos desde el certificado de idoneidad). No sé muy bien qué ha pasado pero en dos meses hemos pegado un buen salto han llovido propuestas y ahora mismo tenemos unas 13 familias delante de nosotros con un perfil parecido al nuestro. Había descartado por completo un ofrecimiento en este año 2016 pero este finde mi cabeza ha hecho lo que bien sé que no debo hacer pero no he podido evitar: vislumbrar una posible asignación antes de que acabe este año si todo sigue así y por unos momentos alegrarme el alma y empezar a soñar…

Sí… lo sé, error! No debo ponerme plazos, hoy subidón y mañana parón etc etc  la teoría me la sé, no me riñáis queridas amigas elefantas y gente que no es elefanta pero casi de tanto acompañarnos, pero este finde por fin en notado mariposas en el corazón y no puedo evitar la emoción ¿Y si está más cerca de lo que me creía?

y hoy, hoy es 24 de abril y es el cumple de mi compañero de viaje, del hombre de mi vida, de mi medio limón (que da más sabor que la naranja) de mi complemento. Este año ha sido muy diferente al resto, no hemos podido celebrarlo como nos hubiera gustado pero hemos soplado una velita juntos, Marieta nos ha ayudado tanto que fijo que ha llegado hasta Vietnam. Feliz Cumpleaños mi amor.

¡Buenas noches y felices sueños!

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paralelas

Esta semana he hecho una pequeña expedición, subidas y bajadas continuas, picos altos donde me ha resultado más difícil respirar y bajadas donde he podido coger un poco de aire. Tengo asumido que así es este camino así que ya no me pregunto tantas veces qué narices me pasa, lo asumo y punto,  cuando hay que llorar se llora y cuando hay que reír se ríe, sin más.

Tengo unas ganas inmensas de volver a ser madre, de repetir la experiencia más intensa que he vivido hasta ahora, quiero volver a vivir cada instante desde que suena el teléfono y ves el numerito tan largo y se te para el corazón, el viaje, el encuentro, los nervios,  hasta los momentos en la cama los sábados por la mañana aunque a veces sea demasiado temprano y me muera de sueño. Quiero ser cuatro y lo deseo con todas mis fuerzas.

Lo cierto es que quiero repetir y si por mi fuera sería YA pero claro, esto es imposible, yo no puedo hacer nada para que esto suceda por mucho que lo desee. Principalmente, y esta es de las primeras diferencias con un embarazo biológico es necesario asumir en mi opinión algo fundamental: mi vida es independiente a la vida de nuestros hijos, no podemos hacer NADA para que nuestros hijos nazcan, solo podemos esperar ese momento que puede ser un mes, cinco, doce o años. El otro día recibí un mensaje precioso (gracias tocaya) sobre la espera, es muy difícil pero ¿Y la armadura que nos hemos hecho para el resto de la vida? ¿Y todo lo que hemos aprendido? me decía ella. Y jolín es verdad y de ahí el post de hoy:

De momento aprendemos que hay cosas, la principal en esta historia que no depende de nosotros, ni siquiera de consellería ni de la ECAI: la existencia de nuestro hijo. Respetar esto que es muy importante, es meter un ingrediente en nuestra historia familiar  desde mi punto de vista necesario: el respeto por su vida. Por TODA SU VIDA, su nacimiento, su origen, su madre o padre o familiares, el abandono, las decisiones , los motivos, su lucha por la vida. Mientras yo ESPERO a la otra parte del mundo (o al lado si es adopción nacional) está sucediendo una historia paralela sin saberlo, que DEBO RESPETAR.

En mi primera adopción un día después de tres años de espera cuando las cosas empezaron a complicarse en Etiopía después de fundirme en un mar de lágrimas y enfado a la vez, un amigo me dijo (lo recordaré siempre): Marta, ¿Tú amas a Etiopía? por supuesto, le dije. Y me contesto: si AMAS a Etiopía debes de AMAR SUS TIEMPOS TAMBIÉN. Y fue un mantra para mí: Amo a Etiopía, amo sus tiempos, Amo a Etiopía Amo sus tiempos. Me ayudó realmente.

Otra cosa que también aprendemos las madres en un proceso de adopción es a calmarnos, a respirar y confiar en nuestra capacidad. Doy por hecho que el momento enfado y a veces con grito acompañado existe, recuerdo también un día que le dije a mi marido ¡Basta ya, estoy harta, ya no puedo más! la respuesta de él fue: Muy bien ya te has desahogado , y ahora qué? Y ahora nada. Claro que podemos, y claro que aguantamos y claro que seguimos. He aprendido que tengo mucha más capacidad de la que jamás pensé, y aunque hay días que sientes de verdad que YA-NO-PU-E-DO-MAS y lo gritas y lo lloras… al final… puedes. Y puedes principalmente porque te está esperando un hijo que probablemente esté sobreviviendo a una situación mucho más adversa que la tuya. Lo que hablaba antes, la historia paralela que aunque no lo sepamos en ese momento está sucediendo. Y aquí quiero añadir que no sólo hablo de situaciones donde los niños no estén bien cuidados, hay niños felices en los centros de acogida (yo lo he visto) pero sin familia, para mí el entorno fundamental donde nos desarrollamos como persona. Por lo tanto he descubierto que esa fuerza viene de una historia paralela que estira mucho más fuerte y que no se quiere desenganchar, la de nuestros hijos.

Bueno pues en mis momentos de descanso en mi propia expedición pienso en todo esto. Hoy me muero de ganas de que nos llamen con una preasignación, quiero volver a ser madre, me enfado por no poder controlar esto, por no poder decir como muchas mamás “queremos tener un hijo” y a los 15 días o varios meses tiene a su hijo dentro, pero sé que el “llegará cuando tenga que llegar” no es un tópico, en mi caso es una realidad y hasta de esto me he de enamorar.

Que paséis un feliz fin de semana, gracias por acompañarme.

Y a tí pequeñin@ cuando te coja te como a besos. Te esperamos.