entre hipocampos y neurogénesis

 

Una de las cosas que echo de menos desde que soy madre ¡Y tengo cuenta en Instagram! (todo hay que decirlo) es leer más a menudo. Supongo que el contenido de mi trabajo al que dedicamos bastantes horas del día hace que busque en la tele o los libros cuanta más ciencia ficción mejor. Esto desde que soy madre ha cambiado bastante, antes me venía genial lo reconozco un rato de sálvame después de trabajar para airear mi cabeza , ahora ir a recoger a María al cole es mi mejor terapia. El tema de la lectura de libros me pasa más de lo mismo, antes leía mucho sobre la adopción aunque seleccionaba bien para no asustarme más de lo necesario (este es otro tema…) y ahora siento la necesidad de seguir buscando respuestas y cuando descubro un buen libro busco momentos de tranquilidad para disfrutarlo

El otro día me recomendaron éste “Entre hipocampos y neurogénesis” de Rosa Mª Fernández García, andaba buscando algo así y solo leyendo el prólogo me da para hacer un post así que esto pinta fenomenal ¿Lo conocéis?

No pretendo contaros demasiado sobre el libro, si no no tiene gracia pero si me apetece escribir lo que me va inspirando y sin duda leyendo las primeras páginas mi cabeza se va a los primeros momentos de vida de mi hija y los primeros momentos de la vida juntas.

Cuando la esperaba leía y leía sobre adopción, vínculos etc había algo que se repetía en todas las lecturas y supongo que es lo que hizo que a día de hoy tenga la relación con mi hija que convencida quiero tener. “Los primeros meses de vida de los niños y lo que ocurra en este periodo es muy importantes para su desarrollo” yo solo hacía que pensar ¿Y si me asignan a un niño o niña más mayor qué pasará, tendrá problemas de conducta, escolares? Lo que es obvio es que en una adopción internacional prácticamente es imposible que tengas en tus brazos a tu hijo antes de los cinco o seis meses en el mejor de los casos así que pensar que iba a estar sin mis cuidados y mis caricias durante los primeros meses de vida  y esto podía “tener repercusión” era un pequeño quebradero de cabeza más.

Cuando nos dejaron a nuestra hija en los brazos era tan pequeña que con mi brazo podía rodearla mientras le llenaba la cara de besos y lágrimas. Tenía cinco meses pero yo la mecí como si acabara de nacer sentía la necesidad imperiosa de protegerla y tenerla pegada a mi corazón, saqué mi foulard y me la puse en el pecho ¿Sabéis qué paso?  A los cinco minutos se durmió. Quizás parezca algo normal pero no lo es, en los dos años que llevamos juntos JAMAS se ha dormido en brazos ni en un lugar que no sea su cama o en la oscuridad. ¿qué le pasó entonces? El prólogo de Rosa Fernández tiene la respuesta: su ser reaccionó ante el calor de mis brazos mi susurro y las caricias, se tranquilizó se sintió segura y descansó.

Por eso le desacostumbré a dormir sola, le enseñamos a necesitarnos, le hacíamos muchas caricias, masajes y pasamos muchos momentos  de brazos a pesar de que medio mundo se empeñara en lo contrario. Durmió con nosotros, la dormíamos cantando y meciéndola, le enseñamos que el ser humano está hecho para amar y sentirse amado.

Ahora os cuento otro caso, el hijo de mi amiga llegó a sus vidas con dos años y medio, todavía utilizaba pañal y a nivel motriz tenía más movimientos de bebé que de un niño de su edad. Bien pues los primeros meses de su vida la sociedad te dice que !!Hay que quitarle el pañal, hay que quitarle el biberón, tiene que empezar a saltar, a correr etc etc etc!! Menos mal que mi amiga escuchó su instinto y confió en ella 100%  y supo que su hijo no necesitaba un cambio de hábitos ni hacerse mayor de repente, su hijo necesitaba a su papá y a su mamá, necesitaba abrazos, caricias, cosquillas, risas, juegos, besos y mucho te quiero. Al final qué es lo importante qué es lo mejor de nuestras vidas? el amor.

¿Conocíais el libro? !Feliz fin de semana!

COMO SIEMPRE… GRACIAS POR ESTAR AQUÍ.

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aprender a quererte

Ya lo he contado en más de una ocasión, la música me calma, me llena, me hace saltar por los aires o romper a llorar, va encauzando mis emociones y las transforma dándoles el tiempo y el lugar que necesitan para estallar. Hace un par de semanas mi marido me dijo que escuchara una canción, me dijo que me iba a gustar, y así fue, de nuevo como hace años fue escucharla y mis ojos se llenaron de lágrimas, era justo lo que necesitaba. Me gustó tanto que llevo una semana escuchándola siempre que lo necesito, justo además me llegaron mis auriculares Sudio tan elegantes y bonitos que vienen conmigo a todas partes, me inspira y me apetecía escribir sobre ella.

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Auriculares Sudio

Antes de escribir me encantaría que la escucharas, párate y escucha la letra y luego seguimos…

Adoptar no significa solo tener un hijo, no significa ser madre “y ya está” (maravillosa palabra que implica tanto, tanto…) en nuestro caso significa más y para esto hay que prepararse y prepararse bien. Esta canción de Morat me parece que es un buen resumen si fuera la técnica que da la formación obligatoria para empezar el proceso de adopción sin duda empezaría por aquí: APRENDER A QUERERTE.

¿Cuándo empezaste a querer a tus hijos? ¿Cuándo empecé a querer yo a los míos? En mi caso la respuesta es clara, mucho antes de tenerlos en brazos, desde el primer momento que aparecieron en mis pensamientos, en el comienzo de mi embarazo de elefanta que con mi primera hija duró casi cinco años y con este segundo hijo vamos a hacer dos. A veces no puedo evitar pensar ¡Ya podía ser más corto ésto, jolines! Pero luego me encuentro con canciones como esta que me dan la respuesta inmediata: “ANTES DE ESTAR JUNTO A TI, POR TODA LA VIDA, QUIERO APRENDER A QUERERTE”. No sé cual era la inspiración de Morat para escribir esto, pero en mi caso es fácil interpretar que se refiere a la espera de nuestros hijos, a la preparación de lo que va a venir ¿O es que no nos preparamos la mente cuando por ejemplo buscamos a la persona que queremos a nuestro lado? En la adopción es lo mismo, dos vidas HECHAS se encuentran y creerme que aunque existen los flechazos, lo normal es que cuando nos veamos por primera vez hayan caras de susto, miedo, desconocimiento y a veces desconfianza, y no hablo solo del sus caras, también las nuestras. Tenemos que enamorarnos y preparar bien el corazón para dar rienda suelta al vínculo que nos une como padres a nuestros hijos.

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La canción dice “ No sé nada de tu historia, ni de tu filosofía, para aprender a quererte voy a estudiar como se cumplen tus sueños, voy a leerte siempre muy lentamente quiero entenderte…” Esto me recuerda mucho a las horas que dedicamos a saber de Etiopía y ahora de Vietnam, su gente, sus fiestas, sus costumbres, su historia, su origen! La vida de nuestros hijos no empieza con nosotros, ellos ya tienen una e intentar borrarla creo que es un grave error. En muchas ocasiones no tendremos la información y la iremos descubriendo por eso es tan importante cuando vienen nuestros hijos dejarles SER, descubrirlos, aprender a quererlos, ir enamorándonos poco a pocos, ellos de nosotros y nosotros de ellos.

La genética da pistas, esa es la verdad. Por ejemplo, mi sobrina los primeros meses de vida no se reía y todos decíamos ¿Por qué no se ríe? Y mi madre siempre contestaba lo mismo: su padre era un seriote, tampoco se reía (ahora ríe a carcajadas) pero me entendéis verdad? O cuando un bebé llora mucho y oímos a los abuelos ¡Tú también eras muy llorona de bebé menudas noches nos diste! Os suena verdad? En nuestro caso no tenemos pistas, esos comentarios no son válidos, partimos de CERO. Es todo nuevo, un ser totalmente diferente a nosotros que se irá vinculando con nuestra forma de vivir hasta sonreír igual (esto requiere otro post, este tema me fascina) ¿Pero y mientras? El proceso de conocimiento en la adopción es imprescindible y se puede convertir en una auténtica aventura sobre todo si cuando te encuentras con tu hijo o hija éste ya tiene más de dos años, no solo tiene una vida (que es suya y no tuya) si no unas experiencias que están ahí y hay que saber descubrirlas y… quererlas, sean las que sean.

“Quiero tenerte aunque solo sea un momento Y SI ME DEJAS tal vez toda la vida…” Maravillosa frase que implica tanto… En la construcción de la familia hay dos vidas, dos historias, nosotros hemos elegido pero ¿y ellos? Leí muchos artículos sobre el apego y el vínculo, un termino IMPORTANTISIMO en la adopción, en el amor en general, hacernos uno al otro poco a poco. Como dice la canción “enseñarte a extrañarme” que es lo mismo que aprender a querernos, a buscarnos, a necesitarnos. Mi hija con cinco meses y cuatro kilos se tomaba los biberones sola, se dormía sola, se entretenía sola, y a eso algunos lo llamaban autonomía ¡Qué bien ya esta enseñada es muy autónoma! Nosotros elegimos desaprender, enseñarle a necesitar, dejarse querer, dejarse ayudar, sobrevivir juntos. He visto familias que desde el día uno han dicho: yo soy tu madre, y el es tu padre. Y es cierto pero… ¿Ellos han elegido esto? La naturaleza ha hecho su marcha y en el caso de nuestros hijos existe un punto de inflexión, ellos también han sido hijos biológicos ¡No podemos borrarles este comienzo! Hay un giro, un cambio de dirección que poco a poco habrá que descubrir, para mí es muy importante ojalá no se me olvide nunca eses “Y si me dejas…”

Y por último: “No descansaré solo quiero tenerte a mi lado, luego que mi voz te demuestre lo que te he esperado…” En este trocito me acuerdo de muchos correos que recibo y que tantas veces me sirven de inspiración. No descansaré aunque muchas veces de nosotras salga el famoso grito al mundo:¡Ya no puedo más! Lo cierto es que en la mayoría de historias que conozco sí se puede y sigues sin descanso aunque creas que no te quedan fuerzas, y aguantas lo que no esta escrito ni jamás pudiste imaginar, un día tocas fondo y al día siguiente como si en sueños le hubieras rozado la cara… te levantas con fuerzas para seguir luchando. Pura magia.

Gracias Morat por esta canción, Sudio Auriculares por ponérmelo tan fácil, a mis hijos por enseñarme desde antes de existir a ser vuestra madre y a vosotros que leéis, que me escribís, que me acompañáis por ser mi inspiración.

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Dulces sueños…

cuántoS te esperamos

Este finde pasado celebramos el bautizo del pequeñín de la familia, somos tan atípicos que es mi primo pequeño, me llevo 34 años con él nada más y nada menos, por tanto podríamos decir que el pequeño tío de mi hija tiene dos meses, hasta en esto damos la nota. Juntarnos siempre nos sienta fenomenal, nos reímos “a más no poder” y eso es muy sano, pero es que además a pesar de que como en todas las familias tenemos nuestros rifirrafes, nos queremos mucho. Cada familia es diferente y única, no hay ni una igual, la mía además de ser muy numerosa es divertida y los ingredientes que la componen son tan variados como el agua y el aceite.

Cuando dejamos la solicitud de adopción de nuestra primera hija tardé medio segundo en contarlo en el grupo de Whatsapp y un par de horas en celebrarlo. En mi familia era la primera adopción, era una novedad y como tal la tratamos, decidí compartir cada momento de la espera y así poder vivirla juntos. Si hubiera sido un test positivo sé que no me hubiera esperado a ninguna ecografía ni al tercer mes de embarazo, hubiera buscado rápidamente el móvil para contarlo, así soy.  Gracias a Dios no todos somos iguales y hay familias que prefieren marcar otro ritmo dosificando más la información, esto dependerá de la naturaleza de cada familia pero sobre todo de la dinámica y funcionamiento establecido en el seno de la familia. No me atrevería a decir que es lo bueno y lo no tan bueno pero sí me gustaría compartir mi experiencia y lo que a lo largo de estos años he aprendido.

Un día escuché algo que se me quedó grabado en una conferencia que no tenía nada que ver con adopción “los hijos hay que desearlos antes incluso de que existan” ¿A quién no le gustaría que le dijeran “Hijo te he deseado antes de saber que existías en mi barriga o a miles de kilómetros”? A mi desde luego me parece un precioso comiendo en la relación padres e hijos.

Cuando decidimos adoptar y lo contamos pueden pasar dos cosas, que hayas estado preparando a tu familia para esto (por ejemplo en los casos donde se ha pasado por un proceso de infertilidad o ha habido otra adopción cercana y esto hace que la posibilidad de adoptar exista siempre como una opción) o que a tu familia les des un susto importante e inesperado y te respondan como si hubieran visto un fantasma. Esto es posible y existe por qué no contarlo. Estos años de experiencia me han enseñado que cualquier respuesta es válida y hay que intentar comprenderla y respetarla, para decidir adoptar a un hijo hemos necesitado mucho tiempo probablemente para que sea una decisión tomada libremente y desde el amor, quizás resultaría egoísta pretender que en dos minutos nuestras familias comprendan y amen esta decisión como nosotros. La buena noticia es que este embarazo de elefanta no dura nueve meses, suele durar bastante más y lo que hagamos en este tiempo de espera, creerme… es fundamental.

El proceso en una adopción puede ser corto o larguísimo, sabes cuando empieza pero no sabes cuándo acabará, y puede ser un proceso calmado o un proceso lleno de baches, pueden pasar tantísimas cosas que algunas familias deciden ir contando su embarazo poco a poco, por ejemplo un día dejas la solicitud de adopción en tu consellería pero luego ésta tiene que decirte si eres idóneo o no para ser familia adoptiva, hay familias que deciden desde el primer segundo poner en el grupo de whatsapp !Vamos a ser papás! (como yo) y hay otras familias que deciden esperar hasta que les llegue la carta certificada con la resolución del certificado de idoneidad e ir más despacio ¿Qué es lo correcto o lo mejor? Pues lo que cada familia decida según el funcionamiento de la propia familia. Si se está permitido llorar y compartir el sufrimiento por ejemplo de un fracaso o por el contrario las emociones no se suelen compartir, si están permitidas las preguntas naturales de cómo va sabéis algo más o se tiende a la discreción etc hará que vivas de una manera u otra  la espera de tus hijos.

Claro, en un embarazo biológico pues hay ecografías, hay una barriga que crece, unas patadas que se sienten, hay una fecha límite, en definitiva muchos momentos susceptibles de compartir con tu familia, te pueden acompañar, le pueden sentir acariciando la barriga y te pueden preguntar por tus piernas hinchadas, la cara cansada y los andares fatigados, hay un orden una programación etc ¿Y en el proceso de adopción? Una vez compartes que vas a ser mamá y  papá ¿Qué pasa después? Pues pasan los meses, incluso los años,  pasan aniversarios !Ya llevamos un año esperando! Y pasan Reyes Magos, y pasan cumpleaños, y pasan muchos acontecimientos donde tú ya cuentas con un hijo en tu corazón pero que a veces no se ve. Nosotros cada año hacíamos la carta de los reyes magos y nuestra hija tenía un regalo esperando, y cuando íbamos a un cumpleaños nos hacía muchísima ilusión que nos guardaran una bolsa de chucherías (obviamente para comérmelas yo, pero ya me entendéis) HACER PRESENTE A ESTE HIJO QUE NO ESTÁ, PERO ESTÁ, EXISTE para mí es la clave de la espera, si yo le doy su lugar la gente lo verá y como yo le desearán.

Mi familia me preguntaba mucho, es verdad que a veces al preguntar yo lloraba, me enfadaba, me venía abajo y otras veces me moría de la ilusión les contaba mil cosas de blogs foros grupos de facebook que los pobres no entendían nada pero me escuchaban y lo más importante, recibían a este hijo que yo llevaba en mi corazón. Año tras año fui guardando en una caja cada detalle de todos aquellos que le esperaban (menos las chuches jeje) y esa caja será para ellos, para que sepan cuantísima gente le esperó y le amó.

Cuando les vi llorar en el aeropuerto como niños, ese día comprendí que el que me preguntó lo hizo queriéndome y el que no no supo cómo hacerlo pensando que nos harían daño. Hay algo también importante que creo que hay que destacar, desde el primer momento decir con nuestra forma de vivir que ADOPTAR es una elección libre y tomada desde el más puro amor. No es la última opción, NO es una decisión desesperada y lo más importante NO queremos lastimas ni penas !!ESTAMOS FELICES EN NUESTRO EMBARAZO DIFERENTE!!

En definitiva, pienso que a los hijos hay que llamarles, hay que nombrarles, hay que darles su lugar en casa y en tu vida desde el prinicipio, y en la familia mucho antes de saber si será una niña o un niño, si tendrá tres meses o tres años, eso no importa, yo os animo a LLAMAR A VUESTROS HIJOS, HABLAR DE VUESTROS HIJOS, COMPARTIR EL AMOR QUE YA SENTÍS HACIA ELLOS. Hablar de la adopción en casa, de forma natural, enseñar con cuentos y películas de dibujos a los más pequeños de la familia, celebrar cada paso, brindar cada noche buena para que en la próxima esté, rezar o pensar en ellos, en definitiva PREPARARLES EL LUGAR en la familia.

Esta foto que es muy divertida porque María estaba jugando a que era un monstruo, me encanta porque todos, absolutamente todos la están queriendo muchísimo con sus gestos de diversión, empatía, juego, cariño y miradas de ternura. Todos la llamaron, algunos ni me lo dijeron pero sé que lo hicieron, todos la soñaron, la quisieron y la trajeron con sus oraciones y pensamientos hasta aquí. Lo sé y estoy infinitamente agradecida.

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Buenas noches, hoy un beso especial a mi familia que de nuevo sueña Vietnam…

¡Gracias por acompañarnos!

una de video

En la espera de mi primera hija me pasé horas y horas buscando vídeos sobre adopción que mantuvieran mi ánimo arriba, encontré algún documental y vídeos cortos que la gente de forma generosa cuelga en la red de los momentos más importantes de sus vidas, alguno me hacía llorar como una niña los veía y veía una y otra vez hasta que se calmaba mi ansiedad. Hoy a pesar de tener el mio propio y una experiencia guardada ya para siempre y grabada a fuego me sigue gustando buscar y el otro día dí con un vídeo que sacó de mi de nuevo sensaciones maravillosas que pensaba tenía guardadadas y como no, me emocioné. Era tarde y no podía dormir y buscando encontré por Facebook esta joyita que me apetece compartir. Me siento identificada con cada gesto,cada mirada pero sobre todo sobre todo con la felicidad.

A raíz de la última publicación en Instagram sobre la iniciativa de crear un hastag sobre las familias adoptivas para que nos podamos identificar  he recibido mails y mensajes preciosos, historias con las que disfruto porque me emocionan sacan lo mejor de mí y activan todas las neuronas de mi cabeza. No sé qué saldrá de aquí,  pero igual que cuando empecé el blog, siento que tenemos que seguir y que soy feliz con esta ventana al mundo.

 AQUI  os dejo el vídeo, perdonar que no lo inserte directamente, no sé!!!!!!! aprovecho para pedir ayuda si alguien quiere perder un rato explicándome !GRACIAS! ¿qué os parece? me encantaría que me contarais qué sentís al verlo, hayáis adoptado, esteis esperando, o no!!

Feliz noche y gracias infinitas

cuéntame mi cuento mamá

Todavía hay gente que se sorprende al ver que hablamos tan “ricamente” sobre la adopción. A mi justo me sorprende lo contrario, no hablar! Adoptar ha sido una de las elecciones de nuestra vida más importantes ¿Cómo lo voy a esconder? ¿Todavía habrá alguien que se crea que llega un día en el que coges a tu hijo y le dices eso de: “Cariño mío, eres adoptado”?Adoptar es amar por encima de todo, pero para que esto ocurra antes hay que hablar de abandono y esto es una herida profunda que hay en el corazón del niño o adulto adoptado y que en algún momento de la vida sangrará y por tanto habrá que curar.

El otro día me crucé con una mamá que tenía un hijo adoptado, ella era rubia y el niño también, me sorprendí cuando me dijo que todavía no le había dicho que era adoptado ¿Cómo que todavía?  La adopción forma parte de nuestra historia familiar, no se puede despegar. En nuestro caso además de estar enamorada de la piel negra de mi hija esta me permite evidenciar la realidad de nuestra familia: nos hemos deseado y encontrado ¡Adoptado mutuamente! y esto es de lo que me gustaría hablar hoy ¿Cómo lo explicamos?

La revelación de la adopción es algo que más que preocupar, OCUPA a los padres adoptivos, solemos ir a charlas a formación porque queremos estar preparados para esto que no es un momento concreto si no poco a poco según vayan creciendo en capacidad y entendimiento. En casa hablamos de Etiopía, hay fotos por toda la casa, hay una caja donde está parte de la vida de nuestros hijos y que estará donde ellos puedan buscarla y no escondida, contamos historietas y frases bonitas de cuánto la hemos deseado pero ¿Está entendiendo algo? Obviamente no, no tiene capacidad de razonar pero sí una impresionante capacidad para asimilar lo que nos está dando unos momentos muy especiales: los cuentos. El cuento es la forma de comunicar mensajes que hoy no entrarían en el cerebro de un niño por la vía del razonamiento, y cómo no también ha sido una terapia perfecta para mí buscarlos en todos los años de espera, supongo que por eso tuve que comprar cuentos con otras temáticas cuando llegó mi hija a nuestra vida ya que mi casa estaba llenita de libros solo de adopción.

Hoy me gustaría hablaros de algunos cuentos que tengo en casa, el más especial para ella es “La mejor familia del mundo” de Susana López y Ulises Wensell . Sin duda es un cuento sencillo lleno de imaginación y ternura y lo más importante para mí aparece muchas veces la palabra adoptar, familia, sueños, en fin siempre que lo leemos nos deja una sonrisa a las dos y siempre pienso ¿Seremos la familia perfecta para ella a pesar de nuestras limitaciones? Su cara de felicidad parecida a la cara de la protagonista me responde que sí. Lo encontré en Dideco.   

También tenemos  “Nacido del corazón” de Berta Serrano y Alfonso Serrano, lo encontré en Abacus hace unos meses, este cuento me gusta porque es original y habla de todo lo que ocurre a las familias antes de encontrarnos con nuestros hijos ¡Nos crece el corazón! Es algo que repetimos a nuestros hijos continuamente, no estuviste en mi barriga, estuviste en mi corazón. Cuando lo encontré me hizo una ilusión tremenda, pensé mira ¡una de las mías! Pero sin duda lo que más me gustó fue leer la nota de la autora al final del cuento, fue suficiente para decidir llevármelo. Os copio porque no tiene desperdicio:

“Cuando mi marido Carlos y yo vimos a nuestro hijo por primera vez era un frágil niño de tres a los y medio., su asistente en el orfanato le habia dicho que venían a buscarles sus nuevos padres y que le llevarían muy lejos de allí para comenzar una nueva vida. estaba muy asustado y profundamente triste por dejar atrás todo lo que conocía y amaba, sin embargo afrontó  esta extrema transición con una entereza impresionante. una vez en casa con nuestro hijo acogimos su pasado y lo hicimos parte de nuestro presente. encaramos sus preguntas y las contestamos lo más honestamente que pudimos. queríamos construir nuestra familia sobre la base de la confianza y el amor. Dos años después de su llegada una mañana en la consulta del doctor algo se iluminó en la mente de nuestro hijo. aunque habíamos hablado de ello con anterioridad fue consciente por primera vez de que no era nuestro hijo biológico. descubrió que dentro de el se abría un vacío emocional ello le causó una gran aflicción. como madre quería darle una solución inmediata la fórmula mágica que se llevara ese dolor para siempre. pero lo único que podía hacer era abrazarle, aliviar su pena con mi amor y estar presente para hablar de cualquier cosa que el quisiera. fue este hecho el que inspiró Nacido del corazón. Mi deseo como madre es ayudar a mi hijo a abrazar su vida sin miedos sintiéndose seguro y querido. Con esta historia quise crear un escenario para celebrar el nacimiento de nuestra familia y para reiterar el amor que nos queremos. ” (Berta Serrano)

Otro cuento que relata perfectamente el inicio de la búsqueda de nuestros hijos hasta que llegamos con ellos en brazos a casa es “Te quiero niña bonita” de Rose A. Lewis y Jane Dyeres, un cuento dulce sobre una adopción en China con ilustraciones muy bonitas y sencillas, las imágenes hablan solas ¡Muy recomendable a María le encanta!

También tenemos “Busco una mamá” escrito  por Gemma Lienas y Rebeca Luciani (Editorial La Galera) creo que fue de los primeros que encontré nada más empezar el proceso de adopción. También es un cuento bonito que añade algo nuevo, cuenta la historia desde el principio es decir desde el abandono. Creo que es muy importante trabajar esto desde pequeños aunque éste es todavía difícil de entender, lo tengo guardado para el año que viene. También lo encontré en Dideco.

Hay un libro especial, de momento ha sido para mí pero algún día será para mi hija, al igual que el cuento “Busco una mamá” son cuentos para cuando son un poco más mayores “Mi madre” de Josée Masse (Editorial Intermón-Oxfam). Me lo regaló una amiga porque sabía cómo de importante y especial era para mí este tema, habla de dos madres con respeto, cariño y reconciliación. Algún día hablaré de esta tercera palabra que tan importante será en nuestra vida. Es un cuento que a mí me hace pensar y reflexionar hay muchas opiniones sobre esto ¿cómo  llamamos a la madre biológica? ¿tu madre biológica? ¿Mamá? ¿la mujer de la barriga? Este cuento ayuda a pensar en todo esto tranquilamente y con serenidad. Gracias Lau por este tesorito.

Y hablando de tesoritos el libro para mí que se convirtió en un imprescindible en mi mesita de noche es “Esperando a Timoun” por Geneviève Casterman (Editorial Flamboyant). Este cuento creo de verdad que es necesario para los padres que esperan más que para los hijos, lo recomiendo muchísimo, para mí era efecto relajante,  lo leía y me calmaba.  Hoy ya lo tengo en mi mesita de noche y pienso mucho en mi Timoun, como mamá cocodrilo sigo esperando una señal.

Tenemos muchos más, algunos hablan de las familias diferentes, de los colores de piel, trabajan la tolerancia, el respeto el amor, pero hoy quería hablaros de cómo un cuento puede ir haciendo que nuestros hijos vayan asimilando en su cabecita información muy importante para el resto de su vida. Si os apetece como a mí buscar os dejo un enlace Adoptivanet  con muchísimos más cuentos, yo acabo de pedir un par más…

Me encantan los cuentos, algún día quizás podamos tener el nuestro…

Feliz noche