#Cuentamemama

 

Pues hace poquito más de un año que estamos por aquí, y digo estamos en plural porque este blog no estaría completo sin tí, sin ti y tus historias preciosas donde he podido parar y descansar, pensar, reír y a veces hasta llorar.

Estoy contenta porque esta era una de las inquietudes que me motivaban a lanzar el blog, que se convirtiera en un lugar de encuentro y descubrimiento y creo que lo estamos consiguiendo. Por eso hoy quería daros las gracias por acompañarme, por dejar los miedos a un lado y apostar por la compañía, por caminar juntos un rato en la vida, por enseñarme tanto con vuestros correos, mensajes y encuentros. Por compartir vivencias, por apostar por salir del cascarón y darle a la vida el valor que tiene como regalo para otros ¡Gracias de verdad!

En estos años me han llegado muchos correos algunos con un contenido tan intenso como para acabar con el almacenamiento, leer y releer y sentirme tan agradecida por ser el remitente de tanta historia de amor. Y no solo hablo de amor del que lloramos de emoción, no… también amor del que duele, del que se llora, del que se espera del que se rompe. Mi correo esta lleno de historias que ojalá algún día puedan ser contadas, lo deseo con todo mi corazón.

Le he dado muchas vueltas a esto ¿Y qué puedo hacer yo con toda esta bandeja de entrada de historias y sentimientos? Entonces me llegó la inspiración con ellas, mis compañeras de camino, mis mamás de corazón, mis amigas @enmozan @malenitapita @lluvialpasear @mariapomata y @almuchena a quienes un día dije ¡Hagamos algo! Y enseguida contestaron que SI.

Y a raíz de la campaña de Puleva sobre la definición de MADRE que da la Real Academia Española y la petición de firma para cambiarla pensé ¿Y si además de firmar la petición vamos un poquito más allá? Al fin y al cabo solo es una campaña y una de las definiciones pero podemos aprovechar y que esto nos sirviera de inspiración.

De mi bandeja de entrada de sentimientos y la necesidad de abrir este significado de aquí a la luna nace

#cuentamemama #cuentamepapa

Un hastag que podemos utilizar para contar historias llenas de contenido, historias diferentes, emociones que necesitamos sacar, que necesitamos gritar. Yo a veces me he sentido sola en esta aventura de la maternidad, no os lo voy a negar, los años que estuve esperando a mis hijos no siempre han sido sencillos de comprender socialmente. Sentirte madre sin que el mundo vea que lo eres no ha sido una batalla fácil #cuentamemama y #cuentamepapa (porque aunque la mayoría de correos y cuentas son de mamás, también hay papás que tienen mucho que contar!) puede ser una pequeña llave para abrir silencios y que fluyan sentimientos. Quiero aclarar que no quiero caer en el victimismo de la incomprensión, para nada, unas veces me he sentido incomprendida y muchas otras súper arropada, y si junto estas dos sensaciones el resultado son estos hastags que puede recoger un poquito de los muchos sentimientos que pululan en la red.

Mi amiga y mamá del corazón Marta @lluviaalpasear ya nos lo ha contado en su bonito Blog, nos encantaría llenar la red de historias de amor

Cuéntame tu historia, sea la que sea, incluso si no eres madre ¡Da igual! Eres hija, amiga, compañera… Quizás quieras pedirle a otra que nos cuente, seguro que podremos aprender algo nuevo juntas ¿Te animas?

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Os espero con ilusión  ¡Feliz día!

entre hipocampos y neurogénesis

 

Una de las cosas que echo de menos desde que soy madre ¡Y tengo cuenta en Instagram! (todo hay que decirlo) es leer más a menudo. Supongo que el contenido de mi trabajo al que dedicamos bastantes horas del día hace que busque en la tele o los libros cuanta más ciencia ficción mejor. Esto desde que soy madre ha cambiado bastante, antes me venía genial lo reconozco un rato de sálvame después de trabajar para airear mi cabeza , ahora ir a recoger a María al cole es mi mejor terapia. El tema de la lectura de libros me pasa más de lo mismo, antes leía mucho sobre la adopción aunque seleccionaba bien para no asustarme más de lo necesario (este es otro tema…) y ahora siento la necesidad de seguir buscando respuestas y cuando descubro un buen libro busco momentos de tranquilidad para disfrutarlo

El otro día me recomendaron éste “Entre hipocampos y neurogénesis” de Rosa Mª Fernández García, andaba buscando algo así y solo leyendo el prólogo me da para hacer un post así que esto pinta fenomenal ¿Lo conocéis?

No pretendo contaros demasiado sobre el libro, si no no tiene gracia pero si me apetece escribir lo que me va inspirando y sin duda leyendo las primeras páginas mi cabeza se va a los primeros momentos de vida de mi hija y los primeros momentos de la vida juntas.

Cuando la esperaba leía y leía sobre adopción, vínculos etc había algo que se repetía en todas las lecturas y supongo que es lo que hizo que a día de hoy tenga la relación con mi hija que convencida quiero tener. “Los primeros meses de vida de los niños y lo que ocurra en este periodo es muy importantes para su desarrollo” yo solo hacía que pensar ¿Y si me asignan a un niño o niña más mayor qué pasará, tendrá problemas de conducta, escolares? Lo que es obvio es que en una adopción internacional prácticamente es imposible que tengas en tus brazos a tu hijo antes de los cinco o seis meses en el mejor de los casos así que pensar que iba a estar sin mis cuidados y mis caricias durante los primeros meses de vida  y esto podía “tener repercusión” era un pequeño quebradero de cabeza más.

Cuando nos dejaron a nuestra hija en los brazos era tan pequeña que con mi brazo podía rodearla mientras le llenaba la cara de besos y lágrimas. Tenía cinco meses pero yo la mecí como si acabara de nacer sentía la necesidad imperiosa de protegerla y tenerla pegada a mi corazón, saqué mi foulard y me la puse en el pecho ¿Sabéis qué paso?  A los cinco minutos se durmió. Quizás parezca algo normal pero no lo es, en los dos años que llevamos juntos JAMAS se ha dormido en brazos ni en un lugar que no sea su cama o en la oscuridad. ¿qué le pasó entonces? El prólogo de Rosa Fernández tiene la respuesta: su ser reaccionó ante el calor de mis brazos mi susurro y las caricias, se tranquilizó se sintió segura y descansó.

Por eso le desacostumbré a dormir sola, le enseñamos a necesitarnos, le hacíamos muchas caricias, masajes y pasamos muchos momentos  de brazos a pesar de que medio mundo se empeñara en lo contrario. Durmió con nosotros, la dormíamos cantando y meciéndola, le enseñamos que el ser humano está hecho para amar y sentirse amado.

Ahora os cuento otro caso, el hijo de mi amiga llegó a sus vidas con dos años y medio, todavía utilizaba pañal y a nivel motriz tenía más movimientos de bebé que de un niño de su edad. Bien pues los primeros meses de su vida la sociedad te dice que !!Hay que quitarle el pañal, hay que quitarle el biberón, tiene que empezar a saltar, a correr etc etc etc!! Menos mal que mi amiga escuchó su instinto y confió en ella 100%  y supo que su hijo no necesitaba un cambio de hábitos ni hacerse mayor de repente, su hijo necesitaba a su papá y a su mamá, necesitaba abrazos, caricias, cosquillas, risas, juegos, besos y mucho te quiero. Al final qué es lo importante qué es lo mejor de nuestras vidas? el amor.

¿Conocíais el libro? !Feliz fin de semana!

COMO SIEMPRE… GRACIAS POR ESTAR AQUÍ.

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