Septiembre: si pudiera ver por un agujerito

Bueno pues parece que este verano ya tiene los días contados, en nada ya María empieza su cole de mayores y parece que ese será el pistoletazo de salida para empezar de nuevo la rutina. Os confieso una cosa, me apetece volver a la normalidad, el verano ha sido difícil y aunque siento que a veces un frenazo hace que encajen las piezas de mi vida, también necesito que los meses avancen para ver un poco de horizonte. Y en la otra oreja mi Pepito grillo particular susurrándome al oído ¡Vive el presente Marta, vive el presente! ¿Os suena verdad,?

Pero yo a la mía, sin poder evitar hacer mis cábalas. Por una parte la lesión de mi maratoniano ¡Esta si que es una maratón como Dios manda! Está trabajando duro y mucho en su rehabilitación, llegar a meta será muy emocionante y estoy convencida que llegará y como en cada carrera ahí estaremos nosotras para abrazarle. Y por otra no dejo de pensar ¿y si en esa meta en vez de ser dos somos tres esperando? ¿con qué nos sorprenderá este nuevo curso? ¿cómo será mi familia en Navidad, o en Pascua o el próximo verano? esto es así, hoy somos tres y mañana somos cuatro, así, en un instante suena el teléfono y te vuelve a cambiar la vida, sin bolso para el hospital, sin preparación, ni bajas maternales ni nada, estoy deseando leer el número largo en mi móvil. Yo siento que no va a ser ni mucho menos inminente, pero también siento que esto que nos ha sucedido no es por casualidad, por algo estamos quietecitos y en reposo ¿y si estuviéramos conectados con el embarazo de su madre Vietnamita? ¿y si es nuestra forma de vivir paralelamente y sin saberlo su espera en la que pienso tanto tanto?

Y entre pregunta y pregunta deshago maletas, María se reecuentra con sus juguetes que aunque no son ni mucho menos nuevos está feliz de verlos como si fuera la primera vez y también encuentro huecos para estar por aquí. Ya casi el Blog cumple un año y aunque escribo poco cuando lo hago soy 100% yo, aquí me siento bien y me siento mucho mejor cuando recibo correos y mensajes de gratitud !La agradecida sin duda soy yo! Tengo muchas ideas en la cabeza, me encantaría seguir con la fotografía, ir a algún sarao (Sandra confío en ti) escribir y dar puerta a este alma inquieta que me ha tocado cuando se repartió la intensidad en el mundo. Pero iremos por partes, despacito, al ritmo que hoy necesita mi familia.

Tengo los dedos cruzados de las manos y los pies estos meses tienen que pasar cosas maravillosas (y no solo hablo de mí, hay tantas familias que quiero y que tengo en el pensamiento) encuentros, abrazos, lágrimas, emociones, y cómo no, a tí pequeñín@ a tí te espero como agua de Mayo, no solo vas a ser nuestr@ segund@ hij@, vas a ser la esperanza, la energía de tu papá que lucha por poder salir corriendo a por tí.

Feliz noche

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Burrito Madera de Lola 

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