cuántoS te esperamos

Este finde pasado celebramos el bautizo del pequeñín de la familia, somos tan atípicos que es mi primo pequeño, me llevo 34 años con él nada más y nada menos, por tanto podríamos decir que el pequeño tío de mi hija tiene dos meses, hasta en esto damos la nota. Juntarnos siempre nos sienta fenomenal, nos reímos “a más no poder” y eso es muy sano, pero es que además a pesar de que como en todas las familias tenemos nuestros rifirrafes, nos queremos mucho. Cada familia es diferente y única, no hay ni una igual, la mía además de ser muy numerosa es divertida y los ingredientes que la componen son tan variados como el agua y el aceite.

Cuando dejamos la solicitud de adopción de nuestra primera hija tardé medio segundo en contarlo en el grupo de Whatsapp y un par de horas en celebrarlo. En mi familia era la primera adopción, era una novedad y como tal la tratamos, decidí compartir cada momento de la espera y así poder vivirla juntos. Si hubiera sido un test positivo sé que no me hubiera esperado a ninguna ecografía ni al tercer mes de embarazo, hubiera buscado rápidamente el móvil para contarlo, así soy.  Gracias a Dios no todos somos iguales y hay familias que prefieren marcar otro ritmo dosificando más la información, esto dependerá de la naturaleza de cada familia pero sobre todo de la dinámica y funcionamiento establecido en el seno de la familia. No me atrevería a decir que es lo bueno y lo no tan bueno pero sí me gustaría compartir mi experiencia y lo que a lo largo de estos años he aprendido.

Un día escuché algo que se me quedó grabado en una conferencia que no tenía nada que ver con adopción “los hijos hay que desearlos antes incluso de que existan” ¿A quién no le gustaría que le dijeran “Hijo te he deseado antes de saber que existías en mi barriga o a miles de kilómetros”? A mi desde luego me parece un precioso comiendo en la relación padres e hijos.

Cuando decidimos adoptar y lo contamos pueden pasar dos cosas, que hayas estado preparando a tu familia para esto (por ejemplo en los casos donde se ha pasado por un proceso de infertilidad o ha habido otra adopción cercana y esto hace que la posibilidad de adoptar exista siempre como una opción) o que a tu familia les des un susto importante e inesperado y te respondan como si hubieran visto un fantasma. Esto es posible y existe por qué no contarlo. Estos años de experiencia me han enseñado que cualquier respuesta es válida y hay que intentar comprenderla y respetarla, para decidir adoptar a un hijo hemos necesitado mucho tiempo probablemente para que sea una decisión tomada libremente y desde el amor, quizás resultaría egoísta pretender que en dos minutos nuestras familias comprendan y amen esta decisión como nosotros. La buena noticia es que este embarazo de elefanta no dura nueve meses, suele durar bastante más y lo que hagamos en este tiempo de espera, creerme… es fundamental.

El proceso en una adopción puede ser corto o larguísimo, sabes cuando empieza pero no sabes cuándo acabará, y puede ser un proceso calmado o un proceso lleno de baches, pueden pasar tantísimas cosas que algunas familias deciden ir contando su embarazo poco a poco, por ejemplo un día dejas la solicitud de adopción en tu consellería pero luego ésta tiene que decirte si eres idóneo o no para ser familia adoptiva, hay familias que deciden desde el primer segundo poner en el grupo de whatsapp !Vamos a ser papás! (como yo) y hay otras familias que deciden esperar hasta que les llegue la carta certificada con la resolución del certificado de idoneidad e ir más despacio ¿Qué es lo correcto o lo mejor? Pues lo que cada familia decida según el funcionamiento de la propia familia. Si se está permitido llorar y compartir el sufrimiento por ejemplo de un fracaso o por el contrario las emociones no se suelen compartir, si están permitidas las preguntas naturales de cómo va sabéis algo más o se tiende a la discreción etc hará que vivas de una manera u otra  la espera de tus hijos.

Claro, en un embarazo biológico pues hay ecografías, hay una barriga que crece, unas patadas que se sienten, hay una fecha límite, en definitiva muchos momentos susceptibles de compartir con tu familia, te pueden acompañar, le pueden sentir acariciando la barriga y te pueden preguntar por tus piernas hinchadas, la cara cansada y los andares fatigados, hay un orden una programación etc ¿Y en el proceso de adopción? Una vez compartes que vas a ser mamá y  papá ¿Qué pasa después? Pues pasan los meses, incluso los años,  pasan aniversarios !Ya llevamos un año esperando! Y pasan Reyes Magos, y pasan cumpleaños, y pasan muchos acontecimientos donde tú ya cuentas con un hijo en tu corazón pero que a veces no se ve. Nosotros cada año hacíamos la carta de los reyes magos y nuestra hija tenía un regalo esperando, y cuando íbamos a un cumpleaños nos hacía muchísima ilusión que nos guardaran una bolsa de chucherías (obviamente para comérmelas yo, pero ya me entendéis) HACER PRESENTE A ESTE HIJO QUE NO ESTÁ, PERO ESTÁ, EXISTE para mí es la clave de la espera, si yo le doy su lugar la gente lo verá y como yo le desearán.

Mi familia me preguntaba mucho, es verdad que a veces al preguntar yo lloraba, me enfadaba, me venía abajo y otras veces me moría de la ilusión les contaba mil cosas de blogs foros grupos de facebook que los pobres no entendían nada pero me escuchaban y lo más importante, recibían a este hijo que yo llevaba en mi corazón. Año tras año fui guardando en una caja cada detalle de todos aquellos que le esperaban (menos las chuches jeje) y esa caja será para ellos, para que sepan cuantísima gente le esperó y le amó.

Cuando les vi llorar en el aeropuerto como niños, ese día comprendí que el que me preguntó lo hizo queriéndome y el que no no supo cómo hacerlo pensando que nos harían daño. Hay algo también importante que creo que hay que destacar, desde el primer momento decir con nuestra forma de vivir que ADOPTAR es una elección libre y tomada desde el más puro amor. No es la última opción, NO es una decisión desesperada y lo más importante NO queremos lastimas ni penas !!ESTAMOS FELICES EN NUESTRO EMBARAZO DIFERENTE!!

En definitiva, pienso que a los hijos hay que llamarles, hay que nombrarles, hay que darles su lugar en casa y en tu vida desde el prinicipio, y en la familia mucho antes de saber si será una niña o un niño, si tendrá tres meses o tres años, eso no importa, yo os animo a LLAMAR A VUESTROS HIJOS, HABLAR DE VUESTROS HIJOS, COMPARTIR EL AMOR QUE YA SENTÍS HACIA ELLOS. Hablar de la adopción en casa, de forma natural, enseñar con cuentos y películas de dibujos a los más pequeños de la familia, celebrar cada paso, brindar cada noche buena para que en la próxima esté, rezar o pensar en ellos, en definitiva PREPARARLES EL LUGAR en la familia.

Esta foto que es muy divertida porque María estaba jugando a que era un monstruo, me encanta porque todos, absolutamente todos la están queriendo muchísimo con sus gestos de diversión, empatía, juego, cariño y miradas de ternura. Todos la llamaron, algunos ni me lo dijeron pero sé que lo hicieron, todos la soñaron, la quisieron y la trajeron con sus oraciones y pensamientos hasta aquí. Lo sé y estoy infinitamente agradecida.

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Buenas noches, hoy un beso especial a mi familia que de nuevo sueña Vietnam…

¡Gracias por acompañarnos!