mami soy yo, María

A María le encantan los cuentos desde muy pequeña le llaman la atención, y yo encantada con la idea sigo incentivando esta pequeña gran ilusión . Hace un par de semanas descubrí a Mumablue y sus dos cuentos “Aventuras en Alaska” y “El Reino de Miriñán”.

IMG_3853

Crean cuentos personalizados y me encantó porque no solo puedes cambiar el nombre si no también el aspecto físico del protagonista, se puede cambiar el color de piel, ojos, pelo y hasta se pueden añadir complementos. Está muy conseguido, María en cuanto se lo dí enseguida dijo !MAMI SOY YO, MARÍA!

IMG_3876

IMG_3881

A mí me parece divertido pero sobre todo la idea me gustó porque no hay muchos cuentos con protagonistas de diferentes razas o nacionalidades (a no ser que hablen de adopción o que trabajen la interculturalidad, niños del mundo etc) o niños que por circunstancias sean diferentes al resto de los niños por ejemplo un niño sin pelo porque esté pasando por un tratamiento de quimioterapia o un niño con audífono etc. Esto que parece una pequeña tontería al final no es tanta tontería, a los mayores y a los niños nos gusta ver referentes nuestros, darnos cuenta de que alguien es igual que tú en ocasiones puede ser reconfortante e ilusionante. Al ver a Mumablue pensé !Menuda oportunidad!

Creo que los cuentos permiten espacios valiosísimos para  hablar de cosas importantes con nuestros hijos que de otra forma no tendrían la capacidad para comprender y a mí esta niña negra y preciosa con dos coletas me está haciendo pasar muy buenos ratos con Marieta.

IMG_3865

Si os apetece haceros con vuestro cuento podéis hacer clik aquí

Que soñéis bonito  ¡Feliz noche!

Anuncios

mariposas

Mira que me había prometido no volverlo a hacer, no cometer los mismos errores… pero no, es imposible ir en contra de algo tan fuerte como los tirones de tu hijo ¿Y como tiran estos hijos que “ni vemos ni sentimos”?

Esta semana pasada ha sido muy buena “adoptivamente hablando” gente que quiero ha tenido muy buenas noticias, idoneidades que llegan a casa, teléfonos que suenan, llamadas inesperadas y listas que se han movido descolocándome y haciéndome sentir los primeros cosquilleos en el estómago. Habíamos pasado unos meses sin casi ninguna asignación en Comunidad Valenciana (ya estaba pensando que tenía el don de gafar países) y me borré de la mente la fecha aproximada que la Ecai te dice hasta la preasignación (un año más o menos desde el certificado de idoneidad). No sé muy bien qué ha pasado pero en dos meses hemos pegado un buen salto han llovido propuestas y ahora mismo tenemos unas 13 familias delante de nosotros con un perfil parecido al nuestro. Había descartado por completo un ofrecimiento en este año 2016 pero este finde mi cabeza ha hecho lo que bien sé que no debo hacer pero no he podido evitar: vislumbrar una posible asignación antes de que acabe este año si todo sigue así y por unos momentos alegrarme el alma y empezar a soñar…

Sí… lo sé, error! No debo ponerme plazos, hoy subidón y mañana parón etc etc  la teoría me la sé, no me riñáis queridas amigas elefantas y gente que no es elefanta pero casi de tanto acompañarnos, pero este finde por fin en notado mariposas en el corazón y no puedo evitar la emoción ¿Y si está más cerca de lo que me creía?

y hoy, hoy es 24 de abril y es el cumple de mi compañero de viaje, del hombre de mi vida, de mi medio limón (que da más sabor que la naranja) de mi complemento. Este año ha sido muy diferente al resto, no hemos podido celebrarlo como nos hubiera gustado pero hemos soplado una velita juntos, Marieta nos ha ayudado tanto que fijo que ha llegado hasta Vietnam. Feliz Cumpleaños mi amor.

¡Buenas noches y felices sueños!

IMG_7510

paralelas

Esta semana he hecho una pequeña expedición, subidas y bajadas continuas, picos altos donde me ha resultado más difícil respirar y bajadas donde he podido coger un poco de aire. Tengo asumido que así es este camino así que ya no me pregunto tantas veces qué narices me pasa, lo asumo y punto,  cuando hay que llorar se llora y cuando hay que reír se ríe, sin más.

Tengo unas ganas inmensas de volver a ser madre, de repetir la experiencia más intensa que he vivido hasta ahora, quiero volver a vivir cada instante desde que suena el teléfono y ves el numerito tan largo y se te para el corazón, el viaje, el encuentro, los nervios,  hasta los momentos en la cama los sábados por la mañana aunque a veces sea demasiado temprano y me muera de sueño. Quiero ser cuatro y lo deseo con todas mis fuerzas.

Lo cierto es que quiero repetir y si por mi fuera sería YA pero claro, esto es imposible, yo no puedo hacer nada para que esto suceda por mucho que lo desee. Principalmente, y esta es de las primeras diferencias con un embarazo biológico es necesario asumir en mi opinión algo fundamental: mi vida es independiente a la vida de nuestros hijos, no podemos hacer NADA para que nuestros hijos nazcan, solo podemos esperar ese momento que puede ser un mes, cinco, doce o años. El otro día recibí un mensaje precioso (gracias tocaya) sobre la espera, es muy difícil pero ¿Y la armadura que nos hemos hecho para el resto de la vida? ¿Y todo lo que hemos aprendido? me decía ella. Y jolín es verdad y de ahí el post de hoy:

De momento aprendemos que hay cosas, la principal en esta historia que no depende de nosotros, ni siquiera de consellería ni de la ECAI: la existencia de nuestro hijo. Respetar esto que es muy importante, es meter un ingrediente en nuestra historia familiar  desde mi punto de vista necesario: el respeto por su vida. Por TODA SU VIDA, su nacimiento, su origen, su madre o padre o familiares, el abandono, las decisiones , los motivos, su lucha por la vida. Mientras yo ESPERO a la otra parte del mundo (o al lado si es adopción nacional) está sucediendo una historia paralela sin saberlo, que DEBO RESPETAR.

En mi primera adopción un día después de tres años de espera cuando las cosas empezaron a complicarse en Etiopía después de fundirme en un mar de lágrimas y enfado a la vez, un amigo me dijo (lo recordaré siempre): Marta, ¿Tú amas a Etiopía? por supuesto, le dije. Y me contesto: si AMAS a Etiopía debes de AMAR SUS TIEMPOS TAMBIÉN. Y fue un mantra para mí: Amo a Etiopía, amo sus tiempos, Amo a Etiopía Amo sus tiempos. Me ayudó realmente.

Otra cosa que también aprendemos las madres en un proceso de adopción es a calmarnos, a respirar y confiar en nuestra capacidad. Doy por hecho que el momento enfado y a veces con grito acompañado existe, recuerdo también un día que le dije a mi marido ¡Basta ya, estoy harta, ya no puedo más! la respuesta de él fue: Muy bien ya te has desahogado , y ahora qué? Y ahora nada. Claro que podemos, y claro que aguantamos y claro que seguimos. He aprendido que tengo mucha más capacidad de la que jamás pensé, y aunque hay días que sientes de verdad que YA-NO-PU-E-DO-MAS y lo gritas y lo lloras… al final… puedes. Y puedes principalmente porque te está esperando un hijo que probablemente esté sobreviviendo a una situación mucho más adversa que la tuya. Lo que hablaba antes, la historia paralela que aunque no lo sepamos en ese momento está sucediendo. Y aquí quiero añadir que no sólo hablo de situaciones donde los niños no estén bien cuidados, hay niños felices en los centros de acogida (yo lo he visto) pero sin familia, para mí el entorno fundamental donde nos desarrollamos como persona. Por lo tanto he descubierto que esa fuerza viene de una historia paralela que estira mucho más fuerte y que no se quiere desenganchar, la de nuestros hijos.

Bueno pues en mis momentos de descanso en mi propia expedición pienso en todo esto. Hoy me muero de ganas de que nos llamen con una preasignación, quiero volver a ser madre, me enfado por no poder controlar esto, por no poder decir como muchas mamás “queremos tener un hijo” y a los 15 días o varios meses tiene a su hijo dentro, pero sé que el “llegará cuando tenga que llegar” no es un tópico, en mi caso es una realidad y hasta de esto me he de enamorar.

Que paséis un feliz fin de semana, gracias por acompañarme.

Y a tí pequeñin@ cuando te coja te como a besos. Te esperamos.