¿conectad@s?

Digamos que aquí hay tres historias: la nuestra de hoy , la de nuestro/a hijo/a en este mismo instante y la que si Dios quiere viviremos cuando nos encontremos los cuatro. Hay dos que ocurren en el mismo momento y esto hace que constantemente en la cabeza de las familias adoptivas aparezca la pregunta ¿qué estará pasando ahora mismo allí? ¿qué estará haciendo en este mismo instante en el que yo estoy pensando en él? ¿Habrá nacido ya? ¿estará bien? vivir en dos realidades no siempre es fácil y más cuando hay una ,que aunque es real como la vida misma, es imposible saber y necesaria de recrear y por tanto es imaginaria. Me imagino Vietnam con mucha gente, mucho color, muchos coches, gente que sonríe niños que juegan, me imagino una casita con muchas cunas, me imagino unos ojos rasgados que dibujan ya mi vida, me imagino que es de noche que está durmiendo, me imagino a su madre, su barriga, su momento. No paro de imaginar. Pero hay algo muy curioso, mágico en lo que yo creo, hay momentos semanas o días muy intensas, hay días en lo que todo parece estar calmado, no se oye nada, no se sabe nada no haces nada y otros días en los que por un motivo u otro estás más allí que aquí. Hablas más de este hijo, piensas más en él, lees algo sobre adopciones, conoces a gente, hay más conversaciones, llamas a la ecai, te enfadas, lloras o te sientes simplemente feliz de imaginar sin parar. Pues bien la experiencia (y las redes sociales) me dicen que que cuando paso semanas así es porque algo allí también está ocurriendo. Es imposible saber qué pero yo llevo dos semanas dedicando muchos pensamientos, sentimientos, horas telefónicas y muchos movimientos a mi segund@ hij@ y cuando estén todas las piezas y encaje nuestra vida lo comprobaré, estas dos semanas allí en Vietnam algo está ocurriendo para mí. Las redes sociales, el blog o en el caso de mi primera hija el diario que le hice son muy útiles para esto, y me encantó comprobar cómo los sentimientos y movimientos que a miles de kilómetros sucedían de mi hija estaban conectados con ella, por ejemplo el día que nació sé que fueron unos días especiales para mi marido y para mí, estuvimos muy juntos y solos, como si estuviéramos esperando a que naciera de verdad en nosotros sin saberlo. Bien, pues no sé qué estará sucediendo a 14.000 kilómetros de aquí pero estas fechas las guardo con cariño y algún día lo descubriremos,ahí lo dejo…

Mientras yo sigo aquí buscando las señales, encontrándolas, abrazándolas. Sabéis que no creo en las coincidencias y cuando siento que voy perdidísima aparecen como boyas en el mar que dibujan los límites, que me permiten parar y respirar que van marcando el camino. Parece que no pero en el proceso de adopción te pasas mucho tiempo decidiendo, decides país, decides ecai (si te dejan, no es mi caso), decides proceso si ordinario o de necesidades especiales, decides como vivir la espera, decides llamar para preguntar decides actuar decides luchar… en fin, yo que era una persona más bien indecisa que para comprarme un suéter estaba media tarde y necesitaba el empujón de mi madre o mis hermanas o alguna amiga… me he convertido en una mujer que se pasa la vida decidiendo, eso sí decidiendo con los cinco sentidos puestos porque ahora sé que nada ocurre por casualidad. La semana pasada hubo un día que dije: necesito saber y esta semana sin buscar tuve respuesta: este es el camino, sigue por ahí.

Puede que llegado este punto del post penséis que se me ha ido un poco la pinza, es posible no me atrevo a decir que no, pero siento que mis hijos me van hablando y atrayendo hacia ellos a través  de personas, a través de dificultades, a través de pequeñas cosas que van sucediendo  en mi vida ¿conectados?

Feliz fin de semana

 

 

Anuncios