Montaña Rusa

Nada más llegar de Etiopía, yo y mis ansias decidimos empezar a buscar y navegar en blogs sobre adopción para ver cuándo podíamos empezar de nuevo. Obviamente no lo dije ya que llevábamos un mes con María y me hubieran aconsejado ir a salud mental como poco, pero sí, lo reconozco no podía dejar de pensar y ahora qué. Menos mal que María empezó a llenarlo todo y me vino el sentido común, estaba en un momento maravilloso que no podía empañar con mis miedos. Había llegado la hora de disfrutar y dejar de soñar.

Casi un año después (el tiempo que dice la Consellería) el 11 de marzo de nuevo nos fuimos a Bienestar Social a dejar la solicitud de adopción para nuestro segundo hijo o hija. La primera idea era seguir en Etiopía, me hubiera gustado que María pudiera revivir su adopción acompañándonos en la de su herman@, además queremos tantísimo a este país. Volver es sentirnos en casa. Pero Etiopía en este momento no tiene abiertas las puertas de la adopción así que todo indicaba que había que empezar en otro sitio, pero ¿dónde? ¿Dónde nacerá nuestro segundo hijo? En este momento la adopción internacional pasa por momentos difíciles, países cerrados, listas interminables y en mi opinión poco interés por ocuparse de esta realidad y la demanda de muchas familias, al fin y al cabo somos minoría. El caso es que sin saber hacia dónde tirar pusimos las orejas los ojos y todos los sentidos a punto para notar el estirón del Hilo. Y de repente lo notas, lo ves, lo sientes y en este caso todo empezó a hablarnos de Vietnam. Existen las señales estoy segura y la nuestra indica nueva dirección, esta vez al sudeste de Asia, un país luchador y superviviente, poblado y vivo, su gente, sus niños, esos ojos rasgados con los que ya sueño empiezan a formar parte de mi vida.

Hace seis meses de esto, enseguida nos llamaron para las entrevistas de valoración psicosocial y en agosto recibimos el ansiado Certificado de Idoneidad (para entendernos, la aprobación para seguir el proceso)para un menor de 0 a 2 años de Vietnam, por pasaje verde (una vía diferente, son menores que tienen alguna necesidad/patología especial). Oficialmente podemos ser padres por segunda vez, ya hablaré otro día de esta parte que en su momento no entendí y ahora no solo comprendo si no que apoyo, a pesar de que sé las sensaciones que se sufren cuando están entrando en los rescojos de tu vida y valorando unas personas que no conoces si puedes ser o no madre, eso que tanto anhelas.

A partir de ahí empieza nuestra espera oficial. Cuando en marzo preguntamos por tiempos nos dijeron un año ¿¿Un año?? para nosotros un paseo en barca hasta Vietnam (casi me muero de un patatús de pensar que en un año tengo a otra más en casa). Es curioso porque a pesar de tener ya una experiencia a mis espaldas con Etiopía donde nos dijeron dieciocho meses y se convirtió en cuatro largos años, me lo creí. Y en estos momentos mi montaña rusa vuelve a dar vueltas y vueltas, arriba y abajo, y me encuentro en pleno proceso de altibajos porque efectivamente  me informan que no va a ser un año, que puede ser bastante más ¿Cuánto más? pues tendré que recordar y sacar frases que me ayudaban a mantener la fuerza intacta en la espera de María: hasta que nazca, hasta que sea el o ella, ni antes ni después, hasta que mi segundo milagro vea la luz del sol.

Anuncios

4 comentarios en “Montaña Rusa

  1. Enhorabuena, da gusto leerte. Disfruta mucho de esta nueva etapa, y vete contándonos. Estoy segura de que eres un rayo de luz para muchas personas que te lean. Un abrazo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s