qué significa conocer…

Queridos y queridas amigas, porque siento que estáis súper pendiente de mi, y lo que es mejor y más importante de la vida de nuestro o nuestra hija. Quizás quede poco, hubiera puesto la mano en el fuego por abril, todavía queda mañana  y pasado y hasta el viernes a las dos y media no me gustaría dudar así que no me lío ahí que si no mi cabeza no puede parar y mis dedos menos. Ojala nos queden 24 48 horas para conocer a nuestro hijo, y de esto quería hablaros.

Qué quiere decir CONOCER. Ojalá conocer fuera cogerle entre mis brazos y que estuviera con nosotros para siempre, pero no. Este embarazo no es así y ya lo sabía antes de decidir como quería que creciera nuestra familia. Eso todavía tiene que esperar, nosotros le conoceremos por una preciosa foto que ocupará cada rincón de nuestra casa y que será la imagen, la única imagen en muchos meses, demasiados meses donde el corazón aunque estoy segura que hará atisbo de romperse en mil pedazos, empezará a amar de otra forma diferente. Cuando esto suceda os lo contaré porque no quiero hablar de teorías sino de experiencias, con María esperamos solo unos meses y recuerdo cada día de esos 90 días hasta verla y tocarla. Nuestro tesoro vietnamita tendrá que esperar por lo que nos informa la Ecai bastante más tiempo, no quiero ni nombrar cuánto porque rezaré con todas mis fuerzas para que no se cumplan las previsiones pero os adelanto que mucho.

Cuando nos llamen firmaremos una pre asignación y en Vietnam el proceso oficial empieza en ese momento. Ya os contaré cuando me informen a mi pero os adelanto que empieza una etapa de papeles, traducciones, legalizaciones, embajadas, papeles en Madrid, colapso total supongo que en el ministerio, otra vez traducciones y la gran parte de este tiempo en España. Se trata de ponerse manos a la obra para completar el expediente que será presentado en Vietnam y una vez allí un registro y nuevos trámites de la Autoridades Vietnamitas para ver que todo está correcto y bien, cuando esto suceda ya tendremos la Asignación oficial y ya una fecha para viajar. Mientras aunque desde hace mucho yo lo llamo hijo solo será un menor que hay que proteger su identidad, su imagen, sus datos y su historia como un tesoro hasta que oficialmente y ya casi al final del camino sea ADMINISTRATIVAMENTE  nuestro o nuestra hija. y ese día os lo presentaremos en nuestros brazos, os lo prometo.

Dulces sueños querida familia que empujáis cada día con nosotros. Estaréis invitados a la fiesta, a la gran fiesta que haremos en cuanto empiece a sonar el móvil con un numerito laaaaargo, nuestro hijo ha debido de nacer ya así lo siento yo, y aunque hoy llueve en Valencia en Vietnam he visto que hace calor y hay humedad así que el frío que yo siento hoy tú pequeñito mio no lo sentirás. Seguro que estarás arropadito y acompañado, miro a las poquitas estrellas que hoy vislumbra el cielo y que también te llenarán de esa bonita luz a ti, y a mi, y a papá y a tu hermana que te desea con todo el corazón… todos bajo el mismo cielo, separados pero juntos.

mi afro favorita

Yo tengo el pelo rizado, una mata abundante y como todas las adolescentes me empeñaba en cambiar mi naturaleza echándole un pulso a mis rizos, me planchaba el pelo, el flequillo, las puntas y la verdad lo recuerdo como un rollazo, hasta que un día dije ¡Basta! Supongo que en esto tuvo que ver mi madurez personal y el descubrimiento de mi propia identidad (bueno y un poco el “asocarramiento” de pelo que tenía después de tantos años de plancha) y el comentario constante al que en ese momento hacia oídos sordos de ¡Menudo pelazo tienes precioso! Y como no, encontrar al que hoy es mi marido que me repetía constantemente que le encantaba perderse por mis ondas. El caso es que empecé a cuidarme el pelo y regalé mi plancha querida, lo que se había convertido en algo aburrido empezó a ser una parte principal de mi imagen y mi buena autoestima.

Cuando supe que nuestra hija nacería en Etiopía me puse manos a la obra ¡busqué información y llegué hasta mi gran apoyo Neus de Talaku Pelo afro quien antes de llegar nuestra hija ya me estaba asesorando y transmitiendo el amor hacia el pelo afro. Cuando llegamos a Etiopía compré unos 20 botes de productos africanos para su pelo, en el aeropuerto no entendían que hacia con tanto bote pero yo estaba obsesionada con cuidarle el pelo a María para que no se convirtiera en un futuro en una pelea constante. Hoy María tiene un pelo cuidado y bonito gracias a su asesoramiento y dedicación. Muchas me preguntáis por mensajes qué rutinas y productos utilizo y he pensado que un post sobre esto podría venirnos bien, seguro que podemos aprender!

Para empezar he de reconocer que mi hija me lo pone fácil y esto no siempre es así, conforme crece es peor el momento de las rutinas semanales pero he aprendido a buscar el momento y a que esto no se convierta en un desespero. El pelo hay que desenredarlo, si o si, hay que cuidarlo sí o sí y de la misma forma que nos lavamos los dientes la rutina del pelo debe hacerse como cualquier otro niño.

Muchas veces la gente (incluso por la calle sin conocerme!!!) me dice: madre mía qué pelo como te las arreglas? Y oye a veces hasta me molesta lo reconozco y no digamos de la manía de tocarle el moñete de la coleta, no sé, yo no voy tocando pelos de niños por la calle no creéis pero bueno eso es otro tema, el caso es que  ¡es mucho más sencillo, la peino una vez a la semana ¡Súper fácil y cómodo! Lo importante es prevenir día a día y solo un día a la semana hago la rutina más difícil que es desenredar.

Hago dos rutinas, una diaria y otra semanal. La rutina diaria es un bote (tipo spray que compré en su tienda pero que sirve cualquiera que encontréis) que preparo yo con los productos de Talaku y como me ha enseñado ella. 75% de agua mineral, 20% de acondicionador sin aclarado, un chorrito de aceite (yo uso de almendras pero voy probando) y cuatro gotitas de árbol de te para prevenir los piojos. Cada día al levantarse con las manos le voy abriendo el pelo y le echo un poco de spray para peinarla, en invierno poco para que no le quede mojado. Y ya está! Ni peine, ni nada, si necesito un poco de acondicionador para recogerle la coleta para ir al colegio me lo pongo en las manos y puedo manejarlo mejor, en dos minutos está peinada.

Entre semana cuando la baño no siempre le lavo el pelo, si lo hago solo le pongo agua y acondicionador con aclarado (tamaño de una nuez) y con la mano se lo mezclo por todo el pelo haciendo un pequeño masaje. Enjuago, le enrollo en una toalla antihumedad (decatlón) y le pongo un poquito de acondicionador sin aclarado. Nada de champú ni peines ni lloros! A veces le hago un peinado protector, es decir, en mi caso dos trenzas. Me ayudo con el acondicionador sin aclarado para hacerlo, con el pelo ya seco para que no quede humedad, y se las suelo dejar dos días,  así cuando las deshago no hay prácticamente enredos y sigue hidratado. Ahora he añadido el gorrito, cuando no lleva trenzas, se lo pongo por las noches y me va fenomenal.

Y luego una vez a la semana, normalmente los domingos por la tarde busco al menos una hora para dedicarme a su pelo. Por ahora lo he hecho en la bañera pero conforme se vaya haciendo más mayor tendré que cambiar de táctica. Le pongo juguetes, le meto a sus muñecas dentro e intento que esté entretenida, les peina les da de comer etc. Lo primero le pongo el champú, poquito y solo una vez, lo enjuago y luego la mascarilla, le pongo un gorrito de piscina y le dejo unos 15 minutos. Antes le ponía la mascarilla lo último pero una mamá experta en Afro me dijo que luego es más fácil desenredar y creo que tiene toda la razón. Enjuago bien la mascarilla y le divido el pelo en unas cinco partes haciéndole moñetes y en cada uno le pongo un poco de acondicionador con aclarado (tamaño de un guisante aunque si tiene mucho enredo le pongo más) Y con el peine especial Tangle voy desenredando, empezando por las puntas siempre que es donde suelen estar los nudos o las pequeñas rastitas. Una vez he acabado lo enjuago todo bien y al salir de la bañera le pongo una toalla que compré en Decathlón que le quite la humedad. En verano no le seco el pelo pero en invierno siempre y más si es a última hora de la tarde, antes de secarle el pelo le pongo acondicionador sin aclarado.

Mis truquitos son:

Juegos en la bañera, incluso a veces le he puesto dibujos desde el móvil para que esté tranquila y me deje desenredar, hay que ser estratégicas y yo lo voy probando todo para evitar que la hora del baño se convierta en una batalla,  y para hacerle peinados al salir del baño la tablet o la tele ¡Infalible! Claro, muy despacio. Apretando mucho la mano para que ella no note prácticamente, si se cansa o se enfada, me pongo a otra cosa y luego vuelvo.

Otros productos que uso y que siempre tengo son el Salerm (este me lo pongo yo también) y lo suelo usar en plan de choque, es decir cuando se me ha ido de las manos una semana o dos o más y tiene todo el pelo lleno de rastas. Es un acondicionador sin aclarado, lo que hago es si no he podido desenredar lo aplico durante la semana e intento recogerlo con trenzas con ese producto así va impregnando el pelo toda la semana y de alguna forma lo preparo para el finde y el momento de desenredar. Y también el Pudín, esto lo utilizo poco pero creo que es porque no sé utilizarlo bien, es un producto para definir el rizo y que se quede más hacia abajo, se pone mechón por mechón con el pelo aun mojado o bastante húmedo, en el blog de Neus tenéis muchos vídeos de cómo se usan los productos. Y luego compro siempre las gomitas, es una bolsa con gomitas pequeñas y muy resistentes hay tamaño chiquitín y tamaño un poco más grande, para mí imprescindibles! Y cómo no, mi nueva adquisición, el gorrito de Seda.

Os dejo mi última compra en Talaku aunque la próxima variaré porque en el último pedido compré alguna muestra (se pueden comprar muestras y me encanta la idea) y me gusta probar:

  • champu De Tangling Curly Kids 244ml. Este es el único que he utilizado y como solo le lavo una vez a la semana el pelo pues creo que en dos años he utilizado tres botes.
  • Acondicionador con aclarado  Nourishing Conditioner CANTÚ Care For Kids (me gusta mucho pero se me acaba rápido, dos meses como mucho)
  • Mascarilla: Oil Trearment Masque Jamaican Black Castor. Esta marca me encanta, por ahora mi favorita, es cara pero se nota mucho la calidad. La he empezado a utilizar ahora con tres años y mucho pelo, antes con el pelo corto utilizaba la gama de CURLY KIDS en mascarilla también y acondicionador con aclarado.
  • Acondicionador sin aclarado: Cantú  Leave in Conditioner Cream Shea Butter (este creo que en el próximo cambiaré me parece que es demasiado denso aunque me está durando ya cuatro o cinco meses, es un bote)
  • Para momentos choque post rastas y enredos me ha servido siempre SALERM 21 UN ACONDICIONADOR SIN ACLARADO. Creo que no es del todo natural y yo lo he comprado en alguna ocasión en tiendas de peluquería normal.

Y ahora, después de este post tan largo estarían genial las sugerencias, las ideas etc. Mi querida Neus corrígeme hasta las comas si es necesario, lo que sé lo he aprendido de ti ¡Gracias por este gran apoyo!

MI PRÓXIMO RETO SON LAS TIJERAS, todavía dudo si llevarla a peluquería o atreverme yo, en verano se lo corté yo pero lo tenía mas cortito, ahora me da miedo que se pasen los peluqueros pero tampoco tengo plena seguridad en mi, lo que está claro es que no puedo demorarlo más !!Las puntas lo necesitan ya!!

¡feliz día chicas!

el momento pasillo, eso nadie me lo contó

Cuánto tiempo sin estar por aquí. Lo reconozco no escribo habitualmente, solo cuando algo me ronda por la cabeza y necesito contar lo que siento. Y hoy me apetecía especialmente sentarme y encontrarme conmigo, con mi vida, y contigo.

María sigue creciendo, a lo alto y en sabiduría, nos regala momentos únicos y que ojalá pudiera congelar, está siendo una verdadera delicia descubrir por dentro y por fuera a la pequeña guerrera que llegó para transformar nuestra vida entera. Es sencilla, divertida, sensible y delicada, no tiene prisa ninguna y yo solo aprendo de ella más de lo que jamás hubiera imaginado. Yo que por naturaleza soy impulsiva y voy corriendo por la vida metiéndome en dos mil fregaos a la vez, ella es mi complemento perfecto, me frena y cada día me recuerda que no hay que tener prisa en la vida, que todo tiene un ritmo y aunque este a veces choque con el mundo hay que hacer verdaderos esfuerzos por respetarlo.

Cuando María llegó mi marido y yo llevábamos casados casi ocho años, y otros tres de noviazgo. El otro día estábamos en casa y ella jugaba en silencio en su habitación. paré de hacer lo que estaba haciendo y escuché el silencio de mi casa ¿Os ha pasado que a veces una sensación te lleva a un recuerdo? A mi me pasó el otro día, ese silencio me trajo el dulce recuerdo de la espera, solos, el y yo. Con ella en el corazón pero sin ella entre los brazos. Solos. Por unos segundos me acordé de cuando no estaba ella, de cuando pensábamos,planeábamos, soñábamos y esperábamos, y sabéis qué? Me hizo sonreír. Luego fui sin hacer mucho ruido a su habitación a observarla calladita jugando con sus juguetes y me emocioné. cuántas cosas han tenido que pasar para que este milagro sucediera y cuando ocurrió… ¿Que pasa cuando ocurrió? pocas veces se habla de esto, hablamos de emociones, de encuentros, alegrías, cambio por completo de nuestra vida, pero… ¿Y nosotros?

Voy a ser sincera, porque creo que debo serlo y porque a mi me hubiera gustado que alguien me hubiera avisado de lo que iba a venir después del momento más deseado y me hubiera dicho que es normal, que no pasa nada, que a todos nos pasa. Cuando llega un hijo a nuestra vida, y cuando se ha esperado tanto tiempo pues todo cambia, llega una tercera personita que necesita de nuestra dedicación al completo y si a esto le sumamos las ganas inmensas de querer, abrazar, cuidar, pues la cosa cambia más. Ocho años solos, ocho años intensos de compartir MUCHO, de ir de la mano, de tirarse por precipicios juntos y escalar grandes montañas. de risas, pasión sin medida, escapadas sin grandes planificaciones, de sufrimientos compartidos, de lágrimas y lagrimones, de sofocos y miedos, ocho años de aprendizaje, de descubrimiento y de mucho, mucho amor. y entonces llega lo más deseado y los primeros meses sigues embobado dándote pellizcos para asegurarte de que no es un sueño, pero ¿y luego?

Pues luego un día te cruzas en pasillo con él y de repente dices ¿Quién eres? ¿Quién soy? ¿Dónde estamos nosotros y qué ha pasado? Y el miedo se cuela en lo más profundo del corazón. Sin querer nos hemos olvidado. Quizás suene fuerte o no os haya pasado pero a nosotros sí nos pasó, de repente llegó la primera crisis y no es por que nos hayamos dejado de querer, es que no se lo que siento o historias de esas no, tampoco son enfados continuados, sencillamente porque hemos alcanzado aquello que tanto soñábamos y donde estaba tanta energía concentrada que la atención en este sueño ha diluido delicadamente el resto.

Pero oye de esto no se suele hablar. Yo oigo conversaciones de pañales, noches sin dormir, pedorretas gracietas de ya dice ajo ajo la leche que toma o las tomas de pecho que demanda, pero ¿Y la pareja?

Como os cuento, nosotros también tuvimos este momento pasillo “quién eres tú y qué haces en mi casa” Los padres que esperan, tanto tantísimo, que han estado muchos meses y años yendo a cursos de apego, vinculación, emociones, resiliencia, revelación de la adopción, orígenes etc etc etc deberíamos de entre las charlas haber incluido la del momento pasillo que estoy segura, ahora lo sé, que tiene que llegar. porque ¿qué hacemos con todo ese tiempo intenso, intensísimo JUNTOS, yendo a una,  necesitándonos el al otro día a día, buscando soluciones JUNTOS, contando la vida a profesionales JUNTOS, defendiendo a muerte nuestra postura JUNTOS, y llegando a la cima JUNTOS? ¿Por qué no incluyeron en taaaaaaaanta formación lo que nos iba a pasar? Quizás alguna pensará que soy exagerada, que no es Para taNto, que tanto tiempo deseándolo y ahora a quejarnos por otro asunto, supongo que habrá quien lo piense, es normal, yo también me hice esta reflexión ¿Pero qué pasa ahora Marta? PUES SENCILLAMENTE NO-PA-SA-NA-DA. Un cambio radical en nuestra vida, en nuestro funcionamiento del sistema familiar, un giro de 180 grados, un deseo alcanzado, como cuando llegas a una meta después de una maratón (esto me lo han contado claro jeje) que solo puedes concentrarte en respirar y que no flaqueen tus piernas del cansancio.

Así que por si a alguien le ayuda, después de todo este rollo que me ronda en la cabeza me gustaría poner mis ingredientes para que la receta salga requetebien, porque el postre… el postre son ellos, los hijos, el buen sabor de boca, el que no te pierdes nunca aunque estés lleno llenito, el que entre café y postre decides postre y luego te pagas el café, os suena verdad? pues allí van mis ingredientes:

  1. Tranquilidad: Respira, el momento pasillo aunque no se cuente EXISTE, y pasa (pasa si quieres que pase claro). Y la buena noticia es que  NO-PA-SA-NA-DA. es una crisis pero de esas se sale siempre mucho más fuerte.
  2. Hablarlo. Si sientes miedo, dilo. Si le necesitas, dilo, si tienes que insistir en esto insiste, de eso sabemos un rato. No hace falta estar todos los días hablando de lo mismo tampoco es bueno obsesionarse pero en el momento en el que identifiques que algo está pasando.. no tardes mucho en haceros la pregunta ¿Quienes somos?
  3. No busques culpables, nadie es culpable, mucho menos nuestro sueño. Recuerda el punto 1, ese momento pasa y cuando llega hay que decirle HOLA y avanzar.
  4. Recordar la espera,  alguna escapada especial que te haga sentir esas cosquillas de nuevo, las payasadas que TODOS tenemos y que jamás contaremos pero que solo sabéis tú y él. O ella y tú. HAZLA, quítate la vergüenza y adelante ¡Sois los mismos!
  5. Busca canguro, alguien en quien confíes y que puedas ser más libre de lo normal, pagas y no hay prisas. Págate una cena, porque dejarla a dormir……. eso en el momento pasillo quizás es mucho pedir pero si quieres apostar pero bien, reserva un sitio o deja la niña en casa de los abuelos, defiende vuestro lugar.
  6. Y a mi el que me va genial es acostarla a las ocho y media como tardíiiisimo, ella descansa y nosotros tenemos un buen rato para el silencio del que hablábamos al principio del post.
  7. Enamórate MAS. Obsérvale haciendo cosas del día a día, duchando a tu hijo o hija, peinándole o al menos intentándolo (hablo por mi jeje) contándole un cuento, calmándole en un momento de llanto, observando como cuenta hasta diez…
  8. Y sobre todo sobre todo, tira hacia adelante, pedir perdón es SANADOR, es volver a empezar con todo lo aprendido, ten claro que nuestro sueño nos mirará, nos observará y nos imitará.

Ya han pasado tres años casi desde que María llegó a nuestra vida y nosotros no sabemos hacer otra cosa que aprender e ir de la mano a todos los sitios. Incluso en el pasillo. Ya sabes, si te ocurre a ti estás de suerte, de nuevo una oportunidad para luchar y crecer ¿Te suena?

 

buenas noches familia.  Aquí os dejo una foto de jovenzuelos, del 2012, no lo sabíamos pero nuestra hija ya estaba en camino…

img_5892img_5898

 

Gracias por estar aquí,

y a tí, compañero de pasillo, chorradas varias, enfados, risas y momentos, muchos momentos. No te puedo querer más.

Dulces sueños, sin releer le doy a Publicar…

 

 

 

te esperaba en navidad

Yo no sé si es porque tengo muy metido en el subconsciente las imágenes bonitas que florecen en Navidad, los encuentros, los abrazos, los brindis, las celebraciones o porque a pesar de tener puesto el freno de mano en el tiempo y en el corazón es imposible vivir sin esperar que algún día ocurra el milagro de verdad, pero el caso es que deseaba que llegaras en Navidad. Sin poder decirlo, o mejor dicho, sin querer decirlo a excepción de a mi espejo del alma y compañero de la vida (mi marido) con el que comparto estos pequeños secretos, lo cierto es que te esperábamos por Navidad.

Mira que mamá estaba entrenada, mira que llevo muchos años calentando y frenando muchas palabras, sentimientos y sueños, pero es imposible. Aun en mi intimidad te deseaba tanto que al ver que no llegas rompo a llorar como si alguien me hubiera dado la mala noticia de que no, de que aun no estás. Y entre lágrimas necesito escribir porque creo que es la única forma de acercarme a ti, cada palabra es como si te acariciara y hoy necesito abrazarte el alma entera.

¿Sabes la sensación incluso agradable de tener arena muy fina entre los dedos y se va deslizando suavemente de una forma sencilla y delicada hasta llevársela el viento? Esto es lo que siento hoy, un suave deseo se desvanece hasta que me agache y coja de nuevo un puñado de esperanza, y así hasta el infinito y más allá. Deseos incontrolables, lágrimas que solen solas, sueños que se alargan hasta no querer despertar…

Pasaremos las navidades sin ti a nuestro lado pero pienso brindar por tí. Yo ya sé lo que es amar con mayúsculas, ahora sé lo que es llorar también con ellas. Tendrás tu regalo, tus zapatitos listos, tu sitio en casa, tu lugar para cuando quieras venir. Aun me acuerdo cuando no estabais ninguno de los dos, miraba al cielo veía las estrellas y mi única esperanza es que allí tan lejos de mi pudierais verlas como yo. Cuando brindábamos dentro de mi apretaba los labios y el corazón y os deseaba fuertemente, nos mirábamos papá y mamá (aquellas miradas de complicidad que hablaban solas y decían: el año que viene seguro) y así año tras año hasta que dejamos de soñar y llegó tu hermana. Y volvió la magia, la esperanza, las risas y ahora tú, pequeño tesoro vietnamita. Los mayores también lloramos, mamá también se pone triste a veces pero es porque de una forma mágica y tan difícil de explicar te queremos mucho ya. Ojalá estés calentito, en la barriga de tu mamá vietnamita, tranquilo y esperando a nacer.

Nosotros te esperaremos, siempre.

mamá.

#Cuentamemama

 

Pues hace poquito más de un año que estamos por aquí, y digo estamos en plural porque este blog no estaría completo sin tí, sin ti y tus historias preciosas donde he podido parar y descansar, pensar, reír y a veces hasta llorar.

Estoy contenta porque esta era una de las inquietudes que me motivaban a lanzar el blog, que se convirtiera en un lugar de encuentro y descubrimiento y creo que lo estamos consiguiendo. Por eso hoy quería daros las gracias por acompañarme, por dejar los miedos a un lado y apostar por la compañía, por caminar juntos un rato en la vida, por enseñarme tanto con vuestros correos, mensajes y encuentros. Por compartir vivencias, por apostar por salir del cascarón y darle a la vida el valor que tiene como regalo para otros ¡Gracias de verdad!

En estos años me han llegado muchos correos algunos con un contenido tan intenso como para acabar con el almacenamiento, leer y releer y sentirme tan agradecida por ser el remitente de tanta historia de amor. Y no solo hablo de amor del que lloramos de emoción, no… también amor del que duele, del que se llora, del que se espera del que se rompe. Mi correo esta lleno de historias que ojalá algún día puedan ser contadas, lo deseo con todo mi corazón.

Le he dado muchas vueltas a esto ¿Y qué puedo hacer yo con toda esta bandeja de entrada de historias y sentimientos? Entonces me llegó la inspiración con ellas, mis compañeras de camino, mis mamás de corazón, mis amigas @enmozan @malenitapita @lluvialpasear @mariapomata y @almuchena a quienes un día dije ¡Hagamos algo! Y enseguida contestaron que SI.

Y a raíz de la campaña de Puleva sobre la definición de MADRE que da la Real Academia Española y la petición de firma para cambiarla pensé ¿Y si además de firmar la petición vamos un poquito más allá? Al fin y al cabo solo es una campaña y una de las definiciones pero podemos aprovechar y que esto nos sirviera de inspiración.

De mi bandeja de entrada de sentimientos y la necesidad de abrir este significado de aquí a la luna nace

#cuentamemama #cuentamepapa

Un hastag que podemos utilizar para contar historias llenas de contenido, historias diferentes, emociones que necesitamos sacar, que necesitamos gritar. Yo a veces me he sentido sola en esta aventura de la maternidad, no os lo voy a negar, los años que estuve esperando a mis hijos no siempre han sido sencillos de comprender socialmente. Sentirte madre sin que el mundo vea que lo eres no ha sido una batalla fácil #cuentamemama y #cuentamepapa (porque aunque la mayoría de correos y cuentas son de mamás, también hay papás que tienen mucho que contar!) puede ser una pequeña llave para abrir silencios y que fluyan sentimientos. Quiero aclarar que no quiero caer en el victimismo de la incomprensión, para nada, unas veces me he sentido incomprendida y muchas otras súper arropada, y si junto estas dos sensaciones el resultado son estos hastags que puede recoger un poquito de los muchos sentimientos que pululan en la red.

Mi amiga y mamá del corazón Marta @lluviaalpasear ya nos lo ha contado en su bonito Blog, nos encantaría llenar la red de historias de amor

Cuéntame tu historia, sea la que sea, incluso si no eres madre ¡Da igual! Eres hija, amiga, compañera… Quizás quieras pedirle a otra que nos cuente, seguro que podremos aprender algo nuevo juntas ¿Te animas?

_MG_9544

Os espero con ilusión  ¡Feliz día!